La Secretaría de Turismo (Sectur) informó este viernes que la Semana Santa se ha consolidado como un pilar fundamental para el desarrollo del país. De acuerdo con la titular de la dependencia, Josefina Rodríguez Zamora, este periodo moviliza anualmente a cerca de 40 millones de personas, generando beneficios directos por más de 25,000 millones de pesos.
La funcionaria destacó que estas festividades, vinculadas a la fe y las tradiciones populares, impulsan el consumo y los servicios en comunidades que integran el patrimonio y la identidad de México.
Proyecciones económicas y ocupación hotelera
Las expectativas para el ciclo vacacional de 2026 (del 29 de marzo al 12 de abril) muestran un crecimiento sostenido en comparación con el año anterior:
- Derrama económica global: Según datos de Concanaco Servytur, se proyecta una cifra superior a los 300,000 millones de pesos a nivel nacional.
- Afluencia turística: Se prevé la llegada de 4.03 millones de turistas a los principales destinos, lo que representa un incremento del 2.6% respecto a los 3.93 millones registrados en 2025.
- Hospedaje: Se estima una ocupación hotelera promedio nacional del 63.85%.
Destinos emblemáticos y turismo de fe
Rodríguez Zamora subrayó que el turismo religioso es un motor de “prosperidad compartida”, alineado con la visión del Gobierno de Claudia Sheinbaum. Entre los puntos de mayor concentración destacan:
- Rutas de fe: La Basílica de Guadalupe, San Juan de los Lagos (Jalisco), Juquila (Oaxaca) y Chalma (Estado de México).
- Iztapalapa: La representación del Viacrucis en la Ciudad de México espera recibir a más de dos millones de visitantes, concentrándose principalmente entre el Jueves y el Viernes Santo.
Impulso al bienestar social
La secretaria invitó a la población a recorrer playas y Pueblos Mágicos, disfrutando de la gastronomía y la cultura local. Reiteró que estas actividades no solo fortalecen al sector servicios, sino que garantizan que los beneficios económicos lleguen directamente a las comunidades receptoras, fortaleciendo el tejido social a través del turismo cultural y religioso.
Con información de EFE






