La Fiscalía General del Estado (FGE) de Tabasco dio un paso decisivo en las investigaciones sobre crímenes de alto impacto al ejecutar una nueva orden de aprehensión en contra de Hernán, quien fuera director de la policía estatal y hoy es señalado como el presunto cabecilla de la organización criminal conocida como “La Barredora”.
En esta ocasión, la autoridad ministerial le imputa su probable responsabilidad en el delito de desaparición forzada de personas, una de las conductas delictivas más graves en el código penal mexicano. El mandamiento judicial fue dictado por un juez de control tras analizar los datos de prueba presentados por el Ministerio Público, que vinculan al exjefe policial con estos hechos.
Red de complicidades y detenciones
La investigación no se limita al exmando policial. Según un comunicado oficial difundido por la dependencia estatal, se han girado un total de 19 órdenes de aprehensión relacionadas con este mismo caso. De este grupo de implicados, 10 personas ya han sido vinculadas a proceso, lo que revela la desarticulación de una estructura operativa que presuntamente utilizaba recursos públicos para fines ilícitos.
Bermúdez Requena no se encuentra en libertad; actualmente permanece recluido en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1, “El Altiplano”, en el Estado de México. En dicha prisión de máxima seguridad, el exfuncionario ya enfrenta un proceso penal por delitos diversos, a los que ahora se suma esta nueva acusación por desaparición forzada.
Presunción de inocencia y proceso legal
A pesar de la gravedad de los señalamientos y su actual reclusión, la FGE subrayó que, de acuerdo con los principios del Sistema Penal Acusatorio, el acusado se presume inocente. “Será tratado como tal en todas las etapas del procedimiento, mientras no se declare su responsabilidad mediante sentencia emitida por el órgano jurisdiccional competente”, puntualizó la institución.
Este caso ha generado una fuerte expectativa en Tabasco, debido a que Bermúdez ocupó cargos de alta jerarquía en la seguridad pública, y su vinculación con “La Barredora” representaría uno de los episodios de infiltración criminal más críticos en la historia reciente de la entidad.






