El depuesto líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecerán este jueves ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York para su segunda audiencia tras ser capturados en enero. El proceso se desarrolla en medio de una disputa legal por el uso de fondos venezolanos para sufragar su defensa y bajo acusaciones de narcoterrorismo.
Maduro, recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, enfrenta cuatro cargos relacionados con conspiración para cometer narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armas de alto poder. Flores, por su parte, enfrenta cargos similares por conspiración para la importación de narcóticos y posesión de armamento. En su primera comparecencia, el exmandatario se declaró “no culpable” y se autodefinió como “prisionero de guerra”.
La defensa de la pareja denunció un “bloqueo ilegal” de sus recursos por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), lo que califican como una violación a la Sexta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos al impedirles elegir a sus propios representantes legales. Paralelamente, la Fiscalía solicitó al juez federal Alvin Hellerstein prohibir que los acusados compartan pruebas con coacusados prófugos, entre ellos Diosdado Cabello y el líder del “Tren de Aragua”, para evitar represalias contra testigos.
La audiencia será fundamental para establecer el calendario procesal de un juicio que, según estimaciones de expertos, podría iniciar formalmente en un periodo de uno a dos años.






