Por primera vez en años, el flujo de divisas hacia México registró un retroceso significativo. Durante 2025, el país recibió 61 mil 791 millones de dólares por concepto de remesas, lo que representa una caída del 4.56 por ciento en comparación con el récord histórico de 2024, según revelaron datos oficiales del Banco de México (BdeM) actualizados este martes.
¿Por qué cayeron las remesas?
El descenso en el envío de dinero por parte de los connacionales, principalmente desde Estados Unidos, coincide con el primer año de gestión del presidente Donald Trump. Analistas sugieren que el recrudecimiento de la política migratoria y la incertidumbre económica en el país vecino han frenado el ritmo de las operaciones.
De acuerdo con el reporte del BdeM, el número de transacciones fue el indicador más afectado:
- Operaciones totales: Cayeron un 5.48 por ciento, pasando de 164.77 millones en 2024 a 155.74 millones en 2025.
- Monto promedio: Pese a la caída en el volumen, el envío promedio por persona subió ligeramente un 0.97 por ciento, situándose en 397 dólares (aproximadamente 7,500 pesos mexicanos, según el tipo de cambio actual).
El respiro de diciembre
A pesar del panorama anual negativo, el mes de diciembre de 2025 mostró una ligera recuperación estacional. Durante el último mes del año, ingresaron 5 mil 322 millones de dólares, un aumento del 1.9 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. Este repunte suele estar vinculado a las celebraciones de fin de año y el apoyo económico para las fiestas patronales y familiares en comunidades rurales.
[Image: Person counting Mexican pesos with a background showing the United States flag and a smartphone with a money transfer app.]
Impacto en la economía local
Para estados con alta tradición migratoria como Michoacán, Zacatecas, Guanajuato y Puebla, esta reducción de casi 3 mil millones de dólares a nivel nacional representa un golpe directo al consumo interno. La disminución de recursos limita la capacidad de compra de las familias para servicios básicos, salud y construcción, motores clave en las economías regionales.
Con el plan técnico de la administración estadounidense enfocado en restricciones laborales y migratorias, el 2026 se perfila como un año de retos para la estabilidad del ingreso de divisas en México.





