Desde la logia central de la basílica de San Pedro, el papa León XIV, primer pontífice originario de Estados Unidos, ofreció su primer mensaje de Navidad Urbi et Orbi ante más de 26 mil asistentes congregados en la Plaza de San Pedro.
Durante su intervención, el papa llamó a dejar de lado la indiferencia frente al sufrimiento de personas afectadas por conflictos armados, pobreza extrema y migración forzada. Hizo mención directa de las condiciones en Gaza, Yemen y de los migrantes que cruzan el mar Mediterráneo y América en busca de estabilidad.
León XIV también pidió justicia, estabilidad y paz para regiones como Líbano, Israel, los territorios palestinos y Siria. Asimismo, expresó preocupación por la situación en Ucrania, y extendió un llamado a favor de las víctimas de guerras, crisis humanitarias y persecuciones en naciones africanas como Sudán, Sudán del Sur, Mali, Burkina Faso y República Democrática del Congo.
A nivel global, incluyó referencias a Myanmar, América Latina, y solicitó diálogo ante tensiones entre Tailandia y Camboya. Mencionó también a personas afectadas por desastres naturales en Asia y Oceanía.
En su homilía durante la misa celebrada previamente en la basílica de San Pedro, el papa señaló que la paz no se logra con discursos unilaterales, sino con la disposición a escuchar y reconocer la humanidad de los demás.
Durante la ceremonia, recordó a quienes enfrentan situaciones de precariedad, incluyendo jóvenes desempleados, trabajadores con bajos ingresos y personas privadas de libertad. Concluyó la jornada con una procesión en la basílica adornada con flores tradicionales y elementos simbólicos del nacimiento de Jesús, en el contexto de las celebraciones del Año Santo, que finalizarán el próximo 6 de enero con la festividad de la Epifanía.






