Ney González Sánchez, quien fue gobernador de Nayarit entre 2005 y 2011, fue localizado en un país de América del Norte tras permanecer más de tres años prófugo. La Subfiscal del estado, Ludmila Heredia Verdugo, informó que se llevan a cabo los trámites legales para solicitar su extradición.
González Sánchez enfrenta cargos por delitos del fuero común y federal, entre ellos administración fraudulenta, ejercicio indebido de funciones, tráfico de influencias, operaciones con recursos de procedencia ilícita, fraude por simulación de acto jurídico y falsificación de documentos.
La mayoría de las acusaciones contra el exmandatario están relacionadas con un presunto desfalco al Fideicomiso Bahía de Banderas (FIBBA), destinado originalmente al desarrollo turístico de la Riviera Nayarita. De acuerdo con la Subfiscal, la extradición requiere que el país donde se encuentra González reconozca los mismos delitos bajo el principio de doble criminalidad, lo que ha implicado un proceso técnico complejo debido a diferencias entre los sistemas jurídicos. Además, precisó que el caso cuenta con apoyo de la Fiscalía General de la República (FGR), que presentó los hechos como un acto continuado desde 2005 hasta 2021.
Las investigaciones señalan que las operaciones ilícitas iniciadas durante el gobierno de González continuaron en la administración de su sucesor, Roberto Sandoval Castañeda. Las autoridades acusan que ambos exgobernadores habrían participado en la venta irregular de terrenos de playa a través de contratos simulados. Como resultado, la FGR reportó recientemente la recuperación de 9.6 millones de metros cuadrados, valuados en 100 mil millones de pesos, como parte del Mega Operativo Nuevo Nayarit.
En el caso de González Sánchez, también se le vincula con el uso de empresas fantasma presuntamente controladas por familiares directos para canalizar recursos de origen ilícito. Las autoridades continúan en espera de la resolución del proceso de extradición para que el exfuncionario enfrente los cargos en México.






