El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, declaró que algunos gobiernos de la región permiten la militarización del Caribe a favor de intereses extranjeros, un día después de que la República Dominicana autorizó a Estados Unidos a operar temporalmente en áreas restringidas de su territorio.
El anuncio dominicano fue realizado por el presidente Luis Abinader, acompañado del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien visitó Santo Domingo esta semana.
El acuerdo permitirá a las fuerzas estadounidenses reabastecer aeronaves y trasladar equipo y personal técnico en la Base Aérea de San Isidro y el Aeropuerto Internacional Las Américas. Washington señaló que esta colaboración forma parte de sus esfuerzos por combatir el narcotráfico en aguas internacionales del Caribe y el océano Pacífico.
Desde septiembre, las operaciones militares estadounidenses contra embarcaciones sospechosas han dejado al menos 83 personas muertas, algunas de las cuales, según autoridades estadounidenses, habrían salido desde Venezuela.
Durante un acto por el aniversario de la aviación militar venezolana, Padrino López calificó como sumisión el apoyo de ciertos gobiernos a estas iniciativas y llamó a cesar lo que describió como decisiones contrarias a la voluntad de los pueblos del continente.
En ese contexto, el gobierno de Nicolás Maduro ha reiterado su rechazo al despliegue militar en la región, al que considera un intento de intervención y una amenaza directa a la soberanía venezolana. Venezuela también criticó recientemente a Trinidad y Tobago por permitir ejercicios conjuntos con fuerzas estadounidenses en su territorio.






