La expresidenta argentina Cristina Fernández enfrenta un juicio oral en el que se le acusa de haber recibido pagos de sobornos por parte de empresarios durante sus mandatos entre 2007 y 2015. Según la imputación del fiscal federal Carlos Stornelli, leída en la quinta audiencia del proceso este jueves, la exmandataria fue señalada como la “destinataria final” de sumas de dinero entregadas en distintos inmuebles a cambio de contratos de obra pública en sectores como la construcción, energía y transporte. El juicio inició el 6 de noviembre y también involucra a 84 personas, entre ellas 19 exfuncionarios y 65 empresarios.
Fernández escuchó la acusación conectada de forma virtual desde su domicilio en Buenos Aires, donde cumple una condena de seis años por corrupción desde junio. El escrito del fiscal detalla que los pagos habrían sido entregados en efectivo dentro de bolsos o maletas, en lugares como la Casa Rosada, su departamento en el barrio Recoleta y propiedades en el sur del país.
Se mencionó que Héctor Daniel Muñoz, fallecido secretario privado de Fernández y su esposo Néstor Kirchner, era quien se encargaba de recibir el dinero. El testimonio de colaboradores judiciales como Claudio Uberti y José López fue incluido en la acusación. Este último afirmó haber entregado una valija con aproximadamente ocho millones de dólares en 2007.
La dirigente peronista está acusada de liderar una asociación ilícita y ser coautora de 204 hechos de cohecho pasivo, delito que implica recibir o solicitar sobornos en el ejercicio de funciones públicas.
Las penas podrían alcanzar hasta diez años de prisión, además de la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, sanción ya vigente por la sentencia anterior. Cristina Fernández rechaza los cargos y afirma ser objeto de una persecución judicial con fines políticos. El proceso judicial se estima que se extenderá durante varios meses.






