La Corte Suprema de Estados Unidos aceptó revisar la política de “metering”, un procedimiento implementado por varias administraciones pasadas para restringir el ingreso de migrantes que buscaban solicitar asilo en los puertos de entrada desde la frontera con México. Esta medida, que impidió que personas pusieran un pie en suelo estadounidense hasta que se habilitara espacio para procesar sus casos, fue anulada por tribunales inferiores, lo que motivó la apelación presentada por la administración del expresidente Donald Trump.
La política de metering fue utilizada inicialmente durante el gobierno de Barack Obama y ampliada por la administración Trump a todos los cruces fronterizos desde México.
Aunque el expresidente suspendió el sistema en el inicio de su segundo mandato y el presidente Joe Biden lo canceló formalmente en 2021, el Departamento de Justicia solicitó que el caso se revise por considerar que las decisiones judiciales eliminan una herramienta crítica para gestionar los flujos migratorios en momentos de alta demanda. El caso será discutido ante la Corte durante el invierno o principios de primavera.
En 2021, la jueza federal Cynthia Bashant dictaminó que el “metering” violaba derechos constitucionales y contradecía leyes migratorias federales, fallo ratificado por el Tribunal de Apelaciones del 9º Circuito en una decisión dividida 2-1.
El mecanismo limitaba el acceso al asilo, un derecho disponible para personas que ya se encuentran dentro del país, incluso si su entrada no fue legal. Para calificar, deben demostrar temor fundado de persecución por motivos como raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social o ideología política. Obtener asilo en EE.UU. impide la deportación y otorga acceso a empleo, residencia permanente y eventual ciudadanía.






