Durante los primeros nueve meses de 2025, el gobierno federal transfirió recursos extraordinarios a Pemex, que sumaron 380,600 millones de pesos, un monto 179% superior a los 136,000 millones de pesos aprobados originalmente en el Presupuesto de Egresos de la Federación.
Según un análisis de México Evalúa, este incremento se debió principalmente a la operación realizada en septiembre, cuando la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció una recompra de deuda de la petrolera por 253,800 millones de pesos. Hasta agosto, la transferencia acumulada era de 119,900 millones de pesos.
Los apoyos entregados a Petróleos Mexicanos durante el periodo superaron al gasto ejercido por dependencias como la Secretaría de Educación Pública, que reportó 361,171 millones de pesos, y a funciones como vivienda y servicios a la comunidad, que registraron 275,231 millones de pesos.
La operación incluyó una emisión de deuda del gobierno federal por 13,800 millones de dólares y la recompra de bonos por 12,000 millones de dólares, como parte del Plan Estratégico 2025-2030. De acuerdo con la SHCP, esta capitalización incrementa el gasto público, pero se neutraliza en el balance financiero al representar ingresos para la empresa productiva del Estado.
México Evalúa estimó que entre enero y septiembre los ingresos petroleros federales sumaron 185,000 millones de pesos, mientras que los apoyos acumulados a Pemex ascendieron a 381,000 millones, generando un saldo negativo de 195,000 millones. Esto implica que cada habitante del país aportó 1,471 pesos netos para sostener a la empresa. Para 2026, el Presupuesto de Egresos contempla una línea de apoyo por 263,500 millones de pesos, un aumento de 86% frente a lo aprobado en 2025.
Esta cifra se destinará al pago de amortizaciones y créditos previos, y se condicionó a una mejora equivalente en el balance financiero de Pemex. La empresa contará con este respaldo por tercer año consecutivo, con el objetivo de alcanzar su autosuficiencia en 2027, aunque las proyecciones para 2026 anticipan una pérdida neta de 31,000 millones de pesos.






