Los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron este lunes una serie de acciones inmediatas para evaluar la posible reanudación de las exportaciones de ganado mexicano en pie, suspendidas desde julio tras la detección de casos de gusano barrenador en el estado de Veracruz.
El anuncio se realizó luego de una reunión en Ciudad de México entre el secretario de Agricultura mexicano, Julio Berdegué, y su homóloga estadounidense, Brooke Rollins. Durante el encuentro, ambas partes también abordaron mecanismos de colaboración en materia sanitaria y comercial en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Según informó la Secretaría de Agricultura mexicana, las autoridades definieron prioridades operativas para contener la propagación del gusano barrenador, plaga que afecta a animales de sangre caliente.
Aunque el comunicado oficial no ofreció detalles técnicos, se confirmó que el control de esta larva es clave para reactivar el comercio ganadero con Estados Unidos. Rollins también sostuvo una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum en el Palacio Nacional, en el contexto de este diálogo bilateral.
Desde el 9 de julio, cuando se detectó un caso en Veracruz, Estados Unidos ha suspendido tres veces las importaciones ganaderas desde México. Las autoridades estadounidenses ratificaron el cierre luego de nuevos casos registrados en Nuevo León, incluido un becerro proveniente del sureste del país.
Hasta el 25 de octubre, México reportó 569 casos activos en bovinos y 134 en perros, concentrados principalmente en Chiapas, Veracruz, Oaxaca y Yucatán. De mantenerse la suspensión, el sector ganadero mexicano estima posibles pérdidas que superarían los 400 millones de dólares al cierre de este año, según la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas.






