La Cámara de Diputados aprobó este jueves los artículos no reservados de la reforma al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), en lo general y en lo particular, con 351 votos a favor, 129 en contra y una abstención; esto implica el aumento en los precios de cigarros, videojuegos violentos y apuestas digitales, a partir del 2026.
El tema generó posturas divididas sobre el impacto de los llamados impuestos saludables en la economía familiar y en las políticas de salud pública. La discusión se da en un contexto donde México ocupa el primer lugar global en obesidad infantil y de adultos, de acuerdo con cifras oficiales citadas por varios diputados.
Reginaldo Sandoval, diputado del Partido del Trabajo, expresó que la política fiscal debe priorizar la salud preventiva más allá de la atención curativa y recalcó que no se trata de una recaudación anormal debido a la falta de presupuesto, “no hay duda que las finanzas están sanas por la vía de los ingresos y por la vía de los egresos”, afirmó.
Dentro de la discusión, José Guillermo Anaya, diputado del Partido Acción Nacional (PAN), acusó al oficialismo de afectar la economía familiar con el alza de impuestos. Argumentó que el sistema de salud nacional se encuentra deteriorado y criticó que el IEPS eleve los precios de artículos de consumo básico.
El PAN propuso eliminar el IEPS y denunció que la recaudación federal perdió 600 mil millones de pesos en los últimos años por diversas irregularidades atribuidas a agentes aduanales. La Secretaría de Hacienda reportó que busca recuperar 16 mil millones de pesos y destituyó a algunos responsables, aunque ninguno enfrenta procesos penales.
El debate también abordó el envío de recursos energéticos a otros países, tales como Cuba, sin que ello tenga una repercusión positiva para los mexicanos. César Israel Damián Retes, diputado, cuestionó la exportación de diésel y petróleo a gobiernos considerados comunistas y la ausencia de transparencia sobre los beneficios para el país.
El sector refresquero y el gobierno federal anunciaron un acuerdo para actualizar la cuota del IEPS en bebidas saborizadas. La cuota quedará en 3.08 pesos por litro para todos los productos, salvo los etiquetados como “light” o “cero”, que pagarán 1.5 pesos por litro.
Aunque autoridades sanitarias y legisladores morenistas han destacado que el objetivo principal es reducir el consumo per cápita y las enfermedades asociadas, se desconoce si ese recaudo se destinará al rubro de la salud.
Por su parte, la industria refresquera se comprometió a reducir en 30 por medio el total de calorías en sus productos en un año y ampliar la oferta de bebidas con menos azúcar.
Con información de Infobae






