El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que a partir del 1 de octubre se impondrán aranceles del 100% a medicamentos, 50% a gabinetes de cocina y tocadores de baño, 30% a muebles tapizados y 25% a camiones pesados. La medida se suma al paquete de impuestos de importación lanzado en agosto y, según el mandatario, tiene como objetivo reducir el déficit presupuestario y promover la producción nacional.
Trump justificó estas acciones bajo argumentos de seguridad nacional, recurriendo a la Ley de Expansión Comercial de 1962. El gobierno abrió investigaciones de la Sección 232 sobre medicamentos farmacéuticos y camiones, y mantiene una pesquisa en curso sobre madera.
A pesar de no presentar fundamentos legales específicos para cada producto, el presidente aseguró que los nuevos impuestos son necesarios para proteger a los fabricantes estadounidenses, incluidos grandes productores de vehículos pesados como Peterbilt, Kenworth, Freightliner y Mack Trucks.
La medida ha generado preocupación por su posible impacto en el consumidor, con advertencias sobre aumentos de precios en bienes esenciales y efectos negativos en el acceso a medicamentos. Estados Unidos importó casi 233 mil millones de dólares en productos farmacéuticos en 2024, y expertos anticipan que los nuevos aranceles podrían afectar el sistema de salud, incluyendo Medicare y Medicaid.
La Reserva Federal ha señalado que el aumento en los precios de bienes representa una proporción significativa del repunte inflacionario. Trump, sin embargo, afirmó que “no hay inflación” y reiteró su presión a la Fed para reducir tasas de interés. Por otro lado, prometió utilizar los ingresos de los aranceles para apoyar a los agricultores afectados por las represalias comerciales, como ocurrió en su administración anterior.






