Arabia Saudita anunció este jueves que suministrará a Siria 1.65 millones de barriles de crudo, como parte de los esfuerzos para apoyar la reconstrucción económica e infraestructura del país tras casi 14 años de guerra civil.
La agencia de noticias estatal Saudi Press Agency informó que el director general del Fondo Saudita para el Desarrollo, Sultan Al-Marshad, y el ministro de Energía de Siria, Mohammad al-Bashir, firmaron un memorando de entendimiento para formalizar el acuerdo.
El anuncio destacó que la donación saudita tiene como objetivo mejorar las operaciones de las refinerías sirias, además de reflejar los “esfuerzos continuos del reino para mejorar las condiciones de vida del hermano pueblo sirio”.
Siria fue en su momento un exportador de petróleo capaz de satisfacer su propia demanda energética, pero el conflicto armado, las sanciones internacionales y el colapso económico diezmaron su infraestructura.
La guerra civil, que estalló en 2011, provocó la muerte de casi medio millón de personas, el desplazamiento de la mitad de su población de 23 millones y severos daños estructurales en todo el país. Las sanciones occidentales profundizaron aún más la crisis.
El conflicto concluyó en diciembre pasado con la caída del expresidente Bashar al-Assad tras una ofensiva relámpago de fuerzas rebeldes. Desde entonces, inversionistas han regresado al país, incluyendo al sector energético.
A principios de este mes, autoridades sirias informaron que Siria logró exportar 600 mil barriles de petróleo desde la ciudad costera de Tartús.
No obstante, la situación cotidiana para la ciudadanía sigue siendo crítica: muchas personas carecen de acceso a generadores o paneles solares y viven con apenas unas pocas horas de electricidad al día.






