Durante 2023, en México fueron imputados 32,852 adolescentes por presunta comisión de delitos, un incremento del 42.2% respecto a 2021, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicados en el programa EPACOL. El 80% de los imputados fueron hombres.
Las cifras revelan un aumento sostenido tras una reducción del 37.3% en el periodo 2017-2021. Seis estados concentraron más de la mitad de los casos: Nuevo León, Estado de México, Guanajuato, Sonora, Jalisco y Chihuahua.
Los cinco delitos más comunes cometidos por adolescentes fueron lesiones (24.8%), robo (15.2%), amenazas (9.4%), abuso sexual (9%) y narcomenudeo (8.4%).
Respecto a las víctimas, se contabilizaron 28,899, de las cuales seis de cada diez fueron mujeres y más de la mitad tenía 19 años o menos.
En cuanto a sanciones, al cierre de 2023 había 3,785 adolescentes sancionados; el 66.3% recibió medidas no privativas de la libertad. No obstante, 1,508 adolescentes ingresaron a centros de internamiento, el 92.2% fueron hombres. Aguascalientes, Nayarit y Sonora registraron las tasas más altas de ingreso.
Los datos del INEGI también arrojan que en 2022, el 51.5% de los adolescentes tuvo acceso a asesoría legal y el 82.5% contó con acompañamiento de familiares. Además, el 88.2% de los hombres y el 77.3% de las mujeres admitieron haber consumido alguna sustancia psicotrópica en su vida.
Estas estadísticas reflejan la magnitud y complejidad de la situación de los adolescentes en conflicto con la ley, destacando la necesidad de políticas públicas diferenciadas y medidas de prevención.






