Hincha de toda la vida del club argentino San Lorenzo, Francisco usó al fútbol como metáfora constante en sus discursos, destacando valores como el trabajo en equipo, la solidaridad y la perseverancia, en un mundo cada vez más individualista.
“El fútbol no se juega solo”
En 2019, ante miles de jóvenes y futbolistas italianos en el Vaticano, Francisco lo dijo sin rodeos:
“El fútbol es un juego de equipo, ¡no se puede divertir solo!”.
Para él, la cancha era más que un espacio deportivo: era un lugar de encuentro, amistad y aprendizaje. A menudo lo comparaba con la vida cristiana, donde el juego limpio y el apoyo mutuo son fundamentales.
¿Cómo nació su amor por la pelota?
Como muchos niños argentinos, Jorge Bergoglio creció jugando en los potreros del barrio de Flores. Aunque admitía que no era muy habilidoso —se autodenominaba “pata dura”— su pasión nunca desapareció.
Se hizo hincha de San Lorenzo por mandato familiar, un club fundado por un sacerdote y apodado “los cuervos” por la sotana negra del padre Lorenzo Massa. El pequeño Jorge quedó fascinado con el equipo campeón de 1946 y jamás olvidó aquella alineación.
Su vínculo con el club fue tan fuerte que hasta su muerte conservó su carnet de socio, el número 88.235.
San Lorenzo, la Copa Libertadores y una “señal divina”
En 2014, apenas un año después de convertirse en papa, San Lorenzo ganó su primera Copa Libertadores. El trofeo fue llevado hasta el Vaticano por la directiva y algunos jugadores, en una escena cargada de simbolismo que el propio club calificó como “una bendición”.
En su honor, San Lorenzo anunció que su nuevo estadio en el barrio de Boedo llevará el nombre de “Papa Francisco”.
Francisco sobre Maradona, Messi y Pelé
En una entrevista a la RAI en 2023, Francisco fue claro cuando le preguntaron por los mejores futbolistas de la historia. Mencionó a tres leyendas: Maradona, Messi y Pelé.
- A Maradona lo reconoció como un genio en la cancha, pero lamentó su vida personal: “El pobrecito ha resbalado con la corte de quienes lo adulaban y no lo ayudaban”.
- De Messi dijo: “Es correctísimo. Es un señor”.
- Su favorito, sin embargo, fue Pelé. Para Francisco, el brasileño encarnaba las virtudes del deporte y de la vida cristiana: perseverancia, templanza y humildad.
Paradójicamente, nunca pudo recibir a Pelé en el Vaticano, algo que lamentó públicamente en un mensaje leído tras la muerte del “Rey del fútbol”.
La final que no vio (por promesa)
Pese a su fanatismo, Francisco no vio en vivo la final del Mundial de Qatar 2022, en la que Argentina venció a Francia y se coronó campeona del mundo. ¿La razón? Una promesa que hizo en 1990 a la Virgen del Carmen: no vería más televisión.
Desde entonces, se mantuvo informado por radio y, ya en Roma, por los miembros de la Guardia Suiza que le actualizaban los resultados.
Al enterarse del triunfo argentino, Francisco reflexionó sobre el carácter nacional:
“Los argentinos tenemos eso: empezamos con entusiasmo, pero nos falta mantener el ritmo. Hay que luchar hasta el final”.






