La guerra comercial entre Estados Unidos y China ha entrado en una nueva fase crítica. Este martes, el gobierno de Beijing advirtió que “luchará hasta el final” y tomará contramedidas contundentes si Washington sigue adelante con su amenaza de imponer un arancel adicional del 50% a las importaciones chinas. La tensión ha generado preocupación en los mercados internacionales y temores de una crisis económica global más profunda.
“Chantaje y error tras error”, dice China
El Ministerio de Comercio chino calificó la medida como “intimidación unilateral” y un ejemplo más del “chantaje” de Estados Unidos. China, que ya impuso aranceles de represalia tras los anuncios anteriores de Trump, dejó claro que la confrontación no ha terminado.
El objetivo de nuestras contramedidas es proteger nuestra soberanía, seguridad e intereses de desarrollo. Son completamente legítimas”, afirmó el ministerio en un comunicado difundido por la televisión estatal
¿Qué dice Trump?
El lunes, el presidente Donald Trump publicó en su red Truth Social una nueva amenaza:
“Si China no retira su aumento del 34%… Estados Unidos impondrá aranceles adicionales del 50% desde el 9 de abril. Además, ¡cancelaremos todas las conversaciones!”.
Con este anuncio, los aranceles totales sobre productos chinos podrían alcanzar el 104%, sumando los nuevos impuestos al 20% ya existentes por el tráfico de fentanilo y al 34% impuestos la semana pasada.
Esto no solo amenaza con encarecer productos para los consumidores estadounidenses, sino que también puede empujar a China a redirigir sus exportaciones a otros mercados, especialmente a Europa, generando una sobreoferta que podría afectar a la industria local de esos países.
La guerra comercial ya golpea la economía real
Los mercados financieros reaccionaron con inestabilidad. Aunque el martes hubo una ligera recuperación en Hong Kong, la incertidumbre domina en Tokio, Nueva York y otras plazas bursátiles.
En Beijing, la gente expresa tanto frustración como resiliencia. “Trump dice una cosa hoy y otra mañana… solo quiere beneficios”, opinó Wu Qi, trabajador de la construcción.
Sin embargo, empresarios como Paul Wang, que vende accesorios a Europa, ya están cambiando de estrategia: “Ahora Europa se vuelve más importante que nunca”.
Otros, como Jessi Huang y Yang Aijia, temen perder sus negocios. Ambos importan productos químicos desde EE.UU. y afirman que la posible represalia china podría obligarlos a cerrar.
China todavía tiene cartas bajo la manga
Expertos aseguran que Beijing tiene más opciones para contraatacar, como:
- Suspender la cooperación en la lucha contra el fentanilo.
- Imponer cuotas a productos agrícolas estadounidenses.
- Atacar el comercio de servicios, incluyendo el financiero y legal.
En 2024, el comercio total entre EE.UU. y China fue de 582 mil millones de dólares, con un déficit estadounidense de hasta 295 mil millones, lo que subraya la dependencia mutua entre ambas potencias.
Hong Kong se alinea con Beijing y apuesta al libre comercio
El jefe ejecutivo de Hong Kong, John Lee, condenó los nuevos aranceles como “comportamiento despiadado” que daña el comercio global. Su respuesta será integrarse aún más a la economía china, firmar más tratados de libre comercio y atraer inversión extranjera para resistir el golpe económico.






