El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inició su primera reunión de Gabinete dando la palabra a Elon Musk y asegurando que quienes no estén de acuerdo con sus planes pueden dejar sus cargos. Durante la sesión, Musk recibió el respaldo del mandatario, quien destacó la importancia del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), impulsado por el empresario. Trump afirmó que no hay resistencia en su equipo ante las medidas promovidas por Musk, enfocadas en recortes y supervisión de funcionarios.
La Oficina de Gestión de Personal (OPM), bajo instrucciones de Musk, envió correos electrónicos a los empleados federales solicitando un informe sobre cinco tareas realizadas, advirtiendo que quienes no respondieran podrían ser despedidos. Sin embargo, algunos departamentos informaron a sus trabajadores que no era obligatorio responder. De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, la presencia de Musk y sus iniciativas han generado tensiones dentro del Ejecutivo, aunque Trump reiteró su apoyo y destacó los sacrificios del empresario.
Musk explicó que su labor es solo de “asistencia técnica” y que sin los recortes propuestos, el país podría enfrentar dificultades financieras. También sostuvo que su intención no es evaluar el desempeño de los empleados, sino confirmar su existencia, argumentando que hay trabajadores ficticios en la nómina federal. Según Musk, cerca de la mitad de los empleados han respondido al correo, y quienes no lo hicieron podrían ser despedidos. Además, el empresario aseguró que sigue las órdenes de Trump y calificó al actual Gabinete como el mejor en la historia del país.






