El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó la imposición de un arancel del 25% a todas las importaciones de acero y aluminio. Con esta medida, se eliminan las exenciones previas otorgadas a países como México y Canadá, lo que podría afectar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Estados Unidos importó en 2024 un total de 81,084 millones de dólares en acero y manufacturas, siendo Canadá, China y México sus principales proveedores. En el caso del aluminio, las importaciones alcanzaron 27,442 millones de dólares el mismo año.
Trump anunció que la medida busca proteger la industria nacional frente al acero y aluminio extranjeros. También adelantó que su administración evalúa nuevos aranceles en sectores como automóviles, productos farmacéuticos y chips.
La orden incluye normas adicionales para frenar el ingreso de acero chino mínimamente procesado, exigiendo que el acero importado sea “fundido y vertido” en la región. Varios socios comerciales han impugnado estas políticas ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) y algunos han tomado represalias comerciales.
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que su gobierno esperará la notificación oficial antes de decidir posibles respuestas. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum comentó que analizarán las implicaciones para definir el rumbo a seguir. Hasta ahora, no hay pronunciamiento formal del gobierno mexicano sobre los nuevos aranceles estadounidenses.






