Según un informe de Oxfam titulado “Beneficios en Fuga”, el número de personas en México con fortunas superiores a los mil millones de dólares pasó de 10 a 22 entre 2018 y 2024.
Aunque la riqueza total de los más adinerados creció ligeramente, de 153,000 millones de dólares en 2018 a 154,000 millones en 2024, el incremento en el número de ultrarricos fue atribuido, en parte, a herencias y sucesiones familiares.
Entre los nuevos nombres destacan Alejandro Bailléres, los hijos de Juan Francisco Beckmann y cinco miembros de la familia Coppel.
Carlos Slim continúa liderando la lista como el hombre más rico de México y América Latina, con 76,600 millones de dólares, seguido por Germán Larrea (27,100 millones) y Alejandro Bailléres (7,900 millones). Oxfam señala que la ausencia de impuestos a grandes herencias y fortunas en el país favorece la creación de dinastías familiares, donde los mismos apellidos concentran la riqueza y perpetúan su acumulación a lo largo de generaciones.
El informe también estudió el sector bancario, destacando que México es uno de los países donde los bancos obtienen mayores ganancias mediante el cobro de intereses y comisiones, duplicando estos ingresos desde el año 2000.
Oxfam criticó este modelo, señalando que depende del endeudamiento de la población y de cobros elevados que calificó como desproporcionados en comparación con otras economías similares.






