El expresidente Donald Trump anunció el miércoles que el centro de detención en la Base Naval de Guantánamo Bay, Cuba, será ampliado para albergar a decenas de miles de migrantes considerados “criminales peligrosos”.
La medida fue dada a conocer durante la firma de la Ley Laken Riley, donde Trump indicó que esta instalación se utilizará para aquellos migrantes en situación irregular que presenten antecedentes criminales.
Tom Homan, zar fronterizo, explicó que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) administrará el centro, aunque no se detalló cómo será su expansión.
El centro de operaciones migratorias de Guantánamo ha sido utilizado históricamente para detener a personas interceptadas intentando ingresar a EE. UU. por mar, principalmente de Cuba y Haití.
Actualmente, tiene capacidad limitada, pero será ampliado para albergar a 30,000 detenidos, según las proyecciones. La Casa Blanca señaló que el centro será destinado a personas de alta prioridad para la deportación, especialmente aquellas difíciles de repatriar debido a la negativa de sus países de origen.
Críticos de la medida, como el Centro para los Derechos Constitucionales, han expresado preocupación por las condiciones de detención y la posible falta de acceso a servicios legales.
Por su parte, el gobierno cubano condenó la decisión. El presidente Miguel Díaz-Canel la calificó como un acto de “brutalidad” en redes sociales, mientras que el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, acusó a Estados Unidos de violar los derechos humanos y el derecho internacional. Cuba, que considera ilegal la ocupación de la base, rechazó nuevamente el uso de Guantánamo para estos fines.






