Nicolás Maduro asumió un tercer periodo presidencial en Venezuela en una ceremonia realizada en la Asamblea Nacional, marcada por la ausencia de varios líderes internacionales y el rechazo de países como Estados Unidos, Canadá y miembros de la Unión Europea.
Este nuevo mandato se extenderá hasta 2031, pese a las denuncias de fraude electoral presentadas por la oposición, que asegura que Edmundo González fue el verdadero ganador de los comicios. El Consejo Nacional Electoral oficialista declaró que Maduro obtuvo 6.4 millones de votos frente a los 5.3 millones de González.
Protestas se registraron en varias zonas de Caracas, donde ciudadanos expresaron su descontento mediante cacerolazos, aunque estas manifestaciones cesaron rápidamente por temor a represalias. La ONG Foro Penal reportó que, a pesar de la liberación de algunos detenidos, 1,697 personas permanecen en prisión por motivos políticos.
Por su parte, las Fuerzas Armadas reiteraron su lealtad al mandatario durante un acto en Fuerte Tiuna, donde Maduro se comprometió a enfrentar las “amenazas internas y externas” al país.
En el plano internacional, Canadá anunció nuevas sanciones contra 14 funcionarios venezolanos por presuntas violaciones a los derechos humanos.
Este anuncio se suma a una serie de medidas tomadas por países que desconocen los resultados electorales de 2024. Mientras tanto, Edmundo González, el principal líder opositor, permanece fuera de Venezuela, rodeado de incertidumbre sobre sus próximos pasos.






