Angelina Jolie y Brad Pitt han llegado a un acuerdo que pone fin a uno de los divorcios más extensos y controvertidos en Hollywood, según aprobó un juez del Tribunal Superior de Los Ángeles.
Aunque este acuerdo resuelve su divorcio, algunos asuntos legales entre ellos, como una disputa por un viñedo en Francia, permanecen abiertos.
El proceso de separación inició en 2016, cuando Jolie presentó la demanda de divorcio tras un incidente durante un vuelo privado en el que acusó a Pitt de abuso físico hacia ella y sus hijos.
Aunque las autoridades investigaron, no se presentaron cargos. Ambos han resuelto renunciar al apoyo económico mutuo, mientras el tribunal mantiene jurisdicción sobre la custodia de sus hijos menores, Knox y Vivienne, de 16 años.
Además de los aspectos personales, los actores enfrentan una batalla legal sobre la venta de la parte de Jolie del viñedo Chateau Miraval.
Pitt sostiene que la venta fue ilegal y perjudicial, mientras que Jolie argumenta que la negociación buscaba proteger su bienestar y el de sus hijos. A pesar de la controversia, ambos han mantenido un bajo perfil público en relación con su separación.






