El Senado de la República aprobó en lo general la reforma que establece el control de la Guardia Nacional (GN) por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), con 86 votos a favor y 42 en contra.
La mayoría fue alcanzada con el respaldo de los senadores de Morena y sus aliados del PVEM y PT, junto con el voto del senador panista Miguel Ángel Yunes Márquez.
Ahora, la reforma será enviada a las legislaturas estatales y de la Ciudad de México, donde al menos 17 de ellas deben aprobarla para que el Ejecutivo pueda publicarla en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y entre en vigor.
El decreto modifica 12 artículos de la Constitución y establece que la Guardia Nacional será una fuerza de seguridad pública de carácter permanente, integrada por personal militar y dependiente de la Sedena.
Asimismo, otorga facultades al presidente de la República para nombrar a los altos mandos de la GN, con la aprobación del Senado. El Congreso de la Unión tendrá 180 días para ajustar el marco legal de acuerdo con esta reforma.
A nivel internacional, un grupo de expertos de las Naciones Unidas expresó su preocupación por el impacto de esta reforma en los derechos humanos, advirtiendo que podría incrementar el riesgo de violaciones como tortura, detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas.






