Hezbollah lanzó más de 100 cohetes hacia Israel el domingo de madrugada, alcanzando zonas más alejadas de la frontera, incluidos lugares cercanos a la ciudad de Haifa.
Este ataque provocó que miles de israelíes buscaran refugio en el norte del país. El ejército israelí respondió con cientos de bombardeos en Líbano, aumentando las tensiones entre ambos bandos.
Uno de los cohetes impactó en un edificio residencial en Kiryat Bialik, hiriendo a varias personas y causando incendios en la zona. Avi Vazana, uno de los residentes, relató cómo corrió descalzo a ayudar tras escuchar la explosión.
Por su parte, Hezbollah confirmó la muerte de un civil y otro herido en un ataque israelí cerca de la frontera libanesa, mientras Israel confirmó que en las últimas 24 horas había atacado 400 objetivos en el sur de Líbano, frustrando un ataque mayor.
La guerra entre ambos bandos, que ha cobrado fuerza en las últimas semanas, parece estar entrando en una nueva fase, con Hezbollah lanzando amenazas de escalada, prometiendo continuar sus ataques hasta que se alcance un cese al fuego en Gaza.
Hasán Fadlala, legislador de Hezbollah, declaró en un funeral que su grupo mantendrá la resistencia hasta que se logre la paz en Gaza.
Mientras tanto, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, reiteró que su país seguirá tomando medidas para proteger a sus ciudadanos y restaurar la calma.
En tanto, desde Estados Unidos, el vocero del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, expresó la esperanza de una solución pacífica y reafirmó los esfuerzos diplomáticos en curso para evitar una guerra abierta entre Israel y Hezbollah.
Sin embargo, en Líbano, Hezbollah ha insistido en que los ataques continuarán mientras no se logre un cese al fuego en Gaza, al tiempo que en Israel aumentan los temores de que la guerra en el norte distraiga la atención de los rehenes que Hamas mantiene en Gaza.




