La inflación anual en México alcanzó el 5.61% en la primera mitad de julio, impulsada por el incremento en los precios de productos agropecuarios y energéticos. Esta cifra representa el mayor aumento en las últimas 27 quincenas. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), Oaxaca registró la mayor inflación, con una tasa anual de 6.95%, destacándose el chayote como el producto con mayor alza, aumentando un 125.35% anual.
En Tlaxcala y Puebla, la inflación también fue significativa, con tasas de 6.89% y 6.84%, respectivamente, influenciadas por su actividad económica en la industria textil.
Colima presentó una inflación del 6.52%, afectada por la actividad portuaria en Manzanillo, mientras Hidalgo registró un 6.48%, debido a un aumento en las ventas minoristas. Baja California Sur tuvo la menor inflación, con un 3.65%, beneficiándose de menores incrementos en productos clave como el chayote y una disminución en el precio de productos agrícolas como el limón y la manzana.
Las entidades fronterizas de México, como Chihuahua, Sonora y Coahuila, mostraron niveles de inflación por debajo del promedio nacional, gracias a la apreciación del peso frente al dólar y la débil demanda industrial en Estados Unidos. Esto contribuyó a mantener precios más bajos en mercancías no alimenticias importadas y a una menor demanda fabril.






