El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reabrió el debate sobre su futuro político al lucir una gorra con la inscripción “Trump 2028” durante la cena de Corresponsales de la Casa Blanca. El gesto representa una nueva insinuación de sus intenciones de buscar un nuevo mandato, a pesar de que la Constitución estadounidense prohíbe la reelección por más de dos periodos.
El mandatario republicano utilizó el foro para dirigir un mensaje directo a la prensa. “Lo voy a volver a hacer”, afirmó ante un auditorio repleto de periodistas, en referencia a una eventual candidatura para los comicios presidenciales de 2028. Durante su intervención, el presidente reiteró, sin presentar pruebas, que las elecciones de 2020 fueron “amañadas”.
Por consiguiente, insistió en su narrativa electoral al señalar: “ya he ganado tres veces y volveré a hacerlo una cuarta”.
El negocio detrás de la narrativa electoral de Donald Trump 2028
El simbolismo de la prenda no se limitó al discurso político, pues la estrategia también llegó al ámbito comercial. La gorra promocionada por el mandatario republicano ya se vende por 55 dólares en la tienda oficial Trump Store.
De acuerdo con un reporte de la cadena Univisión, el sitio oficial describe el artículo como una gorra de “corona alta”. Asimismo, la plataforma asegura que el producto está diseñado para “reescribir las reglas”.
Tensión con los medios y antecedente de seguridad
La cena de corresponsales representa tradicionalmente un espacio donde el presidente y los periodistas intercambian bromas. En este marco, el jefe de la Casa Blanca ironizó sobre la situación financiera de las empresas periodísticas.
“Sin mí, muchos de sus periódicos ya habrían quebrado. No sé si debería decirles de nada o lo siento”, expresó el mandatario.
Desde su regreso a la presidencia, el político republicano ha mantenido una relación distante y tensa con los medios de comunicación, a los que señala con frecuencia de mentir.
Por otra parte, la realización del acto estuvo marcada por estrictos antecedentes de seguridad. El evento se llevó a cabo este fin de semana después de ser cancelado el pasado 26 de abril. Aquella suspensión ocurrió tras un presunto atentado en el que un tirador, identificado como Cole Allen, de 31 años, abrió fuego dentro del recinto donde se encontraba el mandatario.






