La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que viajará este fin de semana a los Estados Unidos para asistir a la gran final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, atendiendo a una invitación formal y directa extendida por el mandatario estadounidense, Donald Trump.
El histórico encuentro deportivo, que será disputado por las selecciones de Argentina y España, se llevará a cabo el domingo en el estadio MetLife de Nueva York.
Al término de un evento público en Playa del Carmen, la jefa del Ejecutivo federal detalló en entrevista con medios de comunicación que el encuentro también propiciará una reunión de alto nivel con los líderes de la región norteamericana:
“Recibí una invitación del Presidente Trump para ir el domingo a la final del Mundial y tomé la decisión de sí asistir porque pues es una invitación directa del Presidente de los Estados Unidos. Va a estar también el primer ministro, (Mark) Carney”, explicó Sheinbaum.
Logística del viaje y ajustes en la agenda presidencial
La mandataria informó que ya cuenta con los boletos de viaje correspondientes para el traslado. Su itinerario contempla salir del país el sábado por la tarde y emprender el regreso a territorio mexicano el lunes por la mañana, limitando su estancia en Nueva York estrictamente a los compromisos del evento.
Con el fin de no desatender los asuntos de la agenda pública nacional, Sheinbaum anunció modificaciones en sus actividades programadas:
- Mensaje oficial: Adelantó que este sábado grabará un mensaje especial con el objetivo de informar a la ciudadanía con un mayor nivel de detalle sobre este viaje.
- Cambio de conferencia: La conferencia de prensa que originalmente tenía prevista para el domingo, enfocada en atender la problemática del sargazo, fue adelantada para realizarse este mismo sábado.
Un contraste con la inauguración del torneo
La asistencia de Claudia Sheinbaum a la final de Nueva York marca un contraste con la postura que adoptó al inicio de la justa mundialista. Para el partido de inauguración del Mundial celebrado en suelo mexicano, la presidenta tomó la decisión de no asistir al estadio. En aquella ocasión, optó por donar su boleto de acceso a una niña indígena que juega fútbol, quien previamente había asistido en dos ocasiones a festivales futboleros organizados en la Ciudad de México para presenciar los juegos de la selección nacional.






