La disputa legal y diplomática entre la senadora paraguaya Celeste Amarilla y el delantero de la selección francesa, Kylian Mbappé, sumó un nuevo capítulo. El equipo jurídico de la legisladora evalúa formalmente interponer una denuncia penal en territorio paraguayo contra el futbolista del Real Madrid por los delitos de calumnia y difamación, un movimiento que escala la tensión generada tras el partido de octavos de final del Campeonato Mundial de Fútbol.
Si la doble imputación es admitida por la justicia paraguaya, la pena máxima podría elevarse a tres años de prisión y contar con las condiciones del tratado de extradición entre Francia y Paraguay
La estrategia legal supeditada a la Fiscalía francesa
El representante legal aclaró que la procedencia de esta contraofensiva jurídica en Asunción dependerá de la evolución de la investigación penal que la Fiscalía de Francia abrió de oficio en contra de la senadora. Las autoridades parisinas indagan a Celeste Amarilla por el delito de injurias públicas agravadas por motivos de origen, etnia, nación, raza o religión, derivado de sus publicaciones donde llamó al jugador “camerunés colonizado” y afirmó que “lo más culto que ha oído en su vida son los chimpancés”.
Por estos cargos en el continente europeo, la política del Partido Liberal enfrenta una posible condena de hasta un año de prisión y una sanción económica de 45 mil euros. Su defensa argumentó que la senadora no se retractará de sus dichos, escudándose en el derecho a la libertad de expresión, y justificando que sus ataques en redes sociales se emitieron en su rol de ciudadana y aficionada al fútbol, no como representante del poder legislativo paraguayo.
Nuevos insultos en el Senado y repercusiones internacionales
A pesar de que el pleno del Senado paraguayo emitió un voto de reprobación institucional contra Amarilla por sus conductas discriminatorias, la legisladora volvió a proferir insultos obscenos contra el capitán de la escuadra gala durante una sesión ordinaria de esta semana. La senadora justificó sus nuevas agresiones verbales acusando a Mbappé de supuesta prepotencia, señalando un incidente en la cancha donde el atacante presuntamente le negó el saludo al arquero paraguayo Orlando Gill tras el silbatazo final del partido que concluyó 1-0.
El conflicto ha trascendido el ámbito deportivo para instalarse en las jefaturas de Estado. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, manifestó públicamente su respaldo al futbolista ante las expresiones racistas, mientras que el presidente de Paraguay, Santiago Peña, se deslindó de las posturas de la senadora, declarando de manera enfática que los insultos proferidos no representan bajo ninguna circunstancia los valores cívicos ni la identidad del pueblo paraguayo.






