Representantes de diversas organizaciones civiles se concentraron este martes en la capital del país para exigir formalmente a las autoridades de los tres niveles de gobierno el diseño e implementación de una nueva política nacional contra el alcohol. El reclamo social se presenta luego de que el Gobierno de la Ciudad de México elevara a cinco la cifra oficial de personas fallecidas durante los festejos ciudadanos en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, desatados el martes pasado tras la victoria de la selección nacional de fútbol frente a su similar de Ecuador.
Los colectivos señalaron que las muertes ocurridas en el marco de las celebraciones por el Mundial de Fútbol 2026 evidencian la ausencia de un marco regulatorio nacional robusto. Al respecto, Yahaira Ochoa Ortiz, representante de la asociación Salud Justa, fijó la postura del movimiento:
“No podemos seguir permitiendo que la industria del alcohol siga normalizando el consumo de un producto que daña la salud y que provoca daños estructurales a la sociedad”, declaró la activista durante el encuentro.
Operativo sanitario reporta miles de atenciones
La secretaria de Salud capitalina, Nadine Gasman, dio a conocer la actualización del balance general derivado del operativo sanitario desplegado por el torneo internacional. Las autoridades locales informaron las siguientes métricas institucionales acumuladas:
- Decesos oficiales: 5 personas fallecidas (un incremento frente al balance previo de cuatro víctimas). La funcionaria omitió detallar las circunstancias específicas de este último deceso o si obedece a una actualización de carácter ministerial.
- Asistencia médica: 3,563 atenciones médicas otorgadas en puntos públicos.
- Emergencias: 93 traslados hospitalarios de urgencia.
A la movilización civil se sumaron delegados de la Red de Acción Sobre Alcohol (RASA) y del colectivo Voces Jóvenes por el Derecho a la Salud. Los portavoces aclararon de manera unánime que sus demandas no pretenden establecer la prohibición total de las bebidas alcohólicas, sino impulsar una regularización orientada a proteger la salud pública y detener la normalización de un insumo que, afirmaron, “cuesta vidas”.
Cuestionan efectividad de la “Ley Seca” y la inacción de sedes
Por su parte, los representantes de RASA calificaron como “insuficientes” las medidas restrictivas temporales implementadas por el Gobierno de la Ciudad de México, tales como la ley seca (mecanismo que prohíbe o limita la venta, distribución y consumo de alcohol). Los activistas criticaron que las diferentes ciudades mexicanas designadas como sedes oficiales del evento contaron con un periodo de ocho años de planeación para organizar el Mundial y estructurar protocolos eficaces que garantizaran la seguridad en las calles.
“Hemos normalizado la idea de que ser aficionado implica beber”, aseveró Alonso Robledo, vocero de RASA, quien vinculó de forma directa el consumo desmedido de alcohol con el detonante de conductas de violencia doméstica y machista.
Esta serie de reclamos ciudadanos y balances médicos se dan a conocer inmediatamente después de la derrota de la selección mexicana ante Inglaterra el pasado domingo, un resultado deportivo que supuso el desmantelamiento del último operativo de seguridad pública que se mantenía activo para contener las celebraciones masivas por los triunfos del combinado local.
Con información de EFE






