Funcionarios mexicanos se han acercado de manera discreta a autoridades de Estados Unidos para ofrecer información sobre integrantes del partido Morena. Este acercamiento ocurre en medio del endurecimiento de las investigaciones impulsadas por la administración de Donald Trump sobre presuntos vínculos entre la clase política y el crimen organizado, según revela un reportaje publicado por el diario estadounidense The New York Times.
De acuerdo con el informe periodístico, estas conversaciones secretas comenzaron a intensificarse después de que las agencias de Estados Unidos señalaran a una decena de funcionarios —tanto retirados como en servicio activo— por presunta colaboración con uno de los principales cárteles del narcotráfico en México. El diario sostiene que la intención de algunos de estos actores políticos al buscar colaborar es anticiparse a posibles investigaciones que eventualmente pudieran alcanzarlos a ellos mismos.
Intercambio de información y el papel de la DEA
La publicación internacional sostiene que al menos 10 funcionarios electos, entre los que se incluyen gobernadores y legisladores, ya han establecido contacto con las autoridades norteamericanas para discutir el intercambio de datos sobre otros integrantes del sistema político mexicano.
Parte de este flujo de información ha sido impulsado de forma directa por esfuerzos de la Administración para el Control de Drogas (DEA). No obstante, hasta el momento, tanto la agencia estadounidense como el gobierno de la presidenta mexicana han declinado emitir comentarios oficiales sobre dicha afirmación.
Fricciones con el gobierno y divisiones en el partido
El reportaje del New York Times sale a la luz en un momento de crecientes tensiones bilaterales. La presidenta Claudia Sheinbaum ha cuestionado públicamente las indagatorias estadounidenses, acusando a estos procesos de representar una forma de injerencia en los asuntos internos del país. En semanas recientes, la mandataria también rechazó de forma tajante las solicitudes para actuar en contra de figuras políticas señaladas por fiscales de EE. UU. —como el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya—, argumentando que no se han presentado pruebas suficientes en su contra.
De acuerdo con el análisis del rotativo, este escenario refleja una clara división interna dentro de Morena:
- Por un lado, se encuentra el ala que apuesta por mantener una postura firme y de confrontación frente a Washington.
- Por el otro, están quienes consideran necesaria una mayor cooperación con los Estados Unidos.
Analistas citados por el medio señalan que la disposición de estos funcionarios a colaborar en secreto demuestra que no existe una postura completamente unificada dentro del partido oficialista.
Líneas de investigación fortalecidas
El reportaje concluye detallando que las autoridades estadounidenses han fortalecido sus líneas de investigación sobre los presuntos vínculos entre las organizaciones criminales y los servidores públicos en México. Para ello, se están apoyando tanto en declaraciones de integrantes de cárteles bajo custodia en el vecino país, como en nuevos testimonios que han sido obtenidos recientemente.
Ante este panorama, el gobierno mexicano mantiene firmemente su postura de que cualquier señalamiento delictivo debe sustentarse estrictamente con evidencia y sostiene que la cooperación bilateral con Estados Unidos debe darse invariablemente dentro del marco de respeto a la soberanía nacional.
Con información de Forbes México





