
Ante la expectativa de un mayor crecimiento de la economía mexicana en el segundo bimestre del año, el Banco de México mantuvo este jueves su tasa de referencia de Banxico en 6.5%. Esta decisión ocurre tras la racha de ajustes que la institución financiera inició desde 2024.
La junta de gobierno del banco central ya había anticipado que pondría fin a estos cambios monetarios. De hecho, la institución aplicó su último movimiento en mayo pasado. En ese momento, recortó la tasa en 25 puntos básicos para ubicarla en el nivel actual.
El organismo señala en su informe que persiste la incertidumbre asociada con el conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones globales. Asimismo, advierte que aún se observan importantes riesgos a la baja para la actividad económica interna del país.
“Hacia delante, la junta de gobierno considera que será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual. Juzga que la postura monetaria es adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico, incluidos aquellos derivados del contexto internacional”, subraya el informe mensual.
El comportamiento de la inflación y las expectativas
Sobre la inflación, el Banco central resalta que se registró una disminución marginal en las expectativas de los especialistas. Este comportamiento ocurrió luego de que la tasa bajara de 4.45% a 3.55% entre abril y la primera quincena de junio. Por lo tanto, el indicador muestra señales de moderación.
Por otra parte, las condiciones de crecimiento general del país avanzan a un ritmo moderado. La economía mexicana se posiciona actualmente como la segunda mayor de América Latina, ubicándose sólo después de Brasil.
Sin embargo, el aparato productivo nacional creció apenas 0.8% el año pasado. Este resultado representó su peor desempeño desde el histórico desplome de 8.5% que ocurrió en 2020 debido a la crisis sanitaria de la pandemia del coronavirus.
A finales de mayo, la junta de gobierno ajustó a la baja su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el cierre anual. El banco central modificó la expectativa original, la cual se ubicaba inicialmente en 1.6%. En consecuencia, las autoridades monetarias fijaron la nueva meta en un nivel de 1.1%, reflejando la cautela actual en la política económica.





