El gobierno de los Estados Unidos incrementó de nueva cuenta la presión política y económica sobre Cuba al imponer sanciones directas en contra del presidente de la isla, Miguel Díaz-Canel, así como a integrantes de su familia.
De acuerdo con las nuevas directrices oficiales publicadas este jueves, las medidas restrictivas emitidas por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos también se extendieron a las fuerzas armadas cubanas y a su red de vigilancia interna, organización que es conocida como los Comités de Defensa de la Revolución. Ambas instancias fueron añadidas formalmente a la lista negra de la dependencia estadounidense.
Bloqueo de combustible y amagos comerciales
Estas nuevas penalizaciones se inscriben en una campaña de presión hacia La Habana que la administración del presidente Donald Trump ha venido intensificando de manera constante desde los primeros meses del año.
Entre las principales afectaciones derivadas de esta estrategia se encuentran:
- La interrupción de manera virtual de la totalidad de las importaciones de combustible hacia la isla caribeña gobernada por los comunistas.
- La emisión de amenazas de sanciones legales y económicas dirigidas a ciudadanos particulares, así como a entidades de carácter extranjero que mantengan vínculos comerciales o hagan negocios en territorio cubano.
Corporaciones internacionales rompen lazos con la isla
El cerco económico impuesto por la Casa Blanca comenzó a generar repercusiones operativas tangibles desde principios de esta semana.
Ante el temor latente de enfrentar represalias regulatorias o financieras por parte de las autoridades estadounidenses, diversas empresas globales de alto perfil anunciaron la ruptura definitiva de sus relaciones con la nación caribeña. Entre las firmas que cortaron lazos se encuentran las compañías procesadoras de pagos Visa y Mastercard, así como tres cadenas hoteleras internacionales.
Con información de Bloomberg






