Un fuerte incidente por acumulación de gas licuado de petróleo sacudió las instalaciones militares ubicadas al interior del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). La Secretaría de Marina (Semar) confirmó que una flama repentina en una de sus áreas operativas dejó como saldo a varios elementos navales heridos con quemaduras de diversa consideración, lo que provocó una inmediata movilización de los cuerpos de emergencia de la terminal aérea.
El percance se registró la mañana de este miércoles 27 de mayo de 2026 en el complejo que alberga a la Unidad Naval de Protección Aeroportuaria. De acuerdo con el reporte oficial de la institución armada, el fuego fue controlado de manera oportuna por el propio personal de la base, evitando que las llamas se propagaran a las pistas de aterrizaje o a las salas de espera de los pasajeros.
Trasladan a personal militar a hospitales tras explosión en la cocina
El flamazo se originó presuntamente por una falla técnica en las líneas de suministro o contenedores del área de cocina de la base militar. Debido a la onda expansiva y el contacto directo con el fuego, los marinos que se encontraban en el perímetro resultaron afectados, requiriendo auxilio forense y prehospitalario a los pocos minutos del siniestro.
A través de un comunicado de prensa coordinado, la Semar detalló las condiciones del personal e informó sobre la gravedad de sus lesiones corporales:
“Como resultado del incidente, algunos elementos navales presentaron lesiones y quemaduras de diversa consideración, por lo que recibieron atención inmediata y fueron trasladados a un hospital para su valoración médica correspondiente. Ninguno de los elementos se reporta en situación crítica”.
Descartan afectaciones en las operaciones del aeropuerto y pistas
La dependencia federal precisó que, a pesar de la espectacularidad del flamazo y los reportes iniciales en redes sociales, no se registró un incendio mayor en el perímetro aeroportuario ni existe riesgo alguno para la seguridad de las instalaciones aledañas de las terminales 1 y 2, por lo que los despegues y aterrizajes comerciales continuaron de forma regular y ordinaria.






