El excontralmirante mexicano Fernando Farías Laguna solicitó de manera formal asilo político por razones humanitarias ante la Comisión Nacional de Refugiados de Argentina. La medida busca frenar su proceso de extradición a México, donde cuenta con una orden de aprehensión por su presunta participación en los delitos de delincuencia organizada y contrabando de combustible, modalidad conocida como huachicol fiscal.
De acuerdo con un reporte publicado por el diario La Jornada, que cita a fuentes allegadas a la defensa del exmando naval, el imputado es señalado por las autoridades de ser uno de los líderes de una red delictiva dedicada a ingresar ilegalmente a México millones de litros de diésel procedentes de los Estados Unidos.
Freno a la deportación y plazos legales
Farías Laguna fue capturado por las autoridades argentinas el pasado 23 de abril, tras detectarse que pretendía ingresar al país sudamericano portando un pasaporte apócrifo con nacionalidad guatemalteca. A pesar de la detención, a principios del presente mes de mayo, la justicia argentina determinó no entregar de manera expedita al excontralmirante a través de los mecanismos de deportación o expulsión directa.
A raíz de esa resolución judicial, comenzó a correr un plazo legal de 60 días naturales para que la Fiscalía General de la República (FGR) de México formalice los requisitos correspondientes a la solicitud de extradición. Este sábado se cumplieron exactamente 30 días de dicho término, alcanzando la mitad del periodo disponible.
Por otra parte, las fuentes consultadas por el medio informativo calificaron como falsas las versiones que apuntaban a que el gobierno de los Estados Unidos mantenía un interés legal para que el excontralmirante fuera entregado a su territorio con la finalidad de iniciar un juicio en su contra.
El origen del caso: Red de corrupción en la Marina
Las investigaciones apuntan a que el excontralmirante huyó de territorio mexicano entre los meses de marzo y abril pasados, fechas en las que se liberó el mandato judicial de captura en su contra.
Bajo este mismo expediente de delincuencia organizada y delitos en materia de hidrocarburos se encuentra tras las rejas su hermano, el vicealmirante Roberto Farías, recluido actualmente en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Número 1, “El Altiplano”, en el Estado de México. A este último se le atribuye la presunta jefatura de la banda delictiva dedicada al tráfico ilegal del hidrocarburo.
El origen de la indagatoria penal se remonta al año 2025, cuando se concretó el aseguramiento de un buque carguero que transportaba 10 millones de litros de combustible desde Estados Unidos hacia México. El cargamento ingresaba al país amparado en pedimentos aduanales falsos que declaraban la mercancía como supuestos “aditivos”.
La embarcación descargó los 10 millones de litros de combustible en el puerto de Tampico, Tamaulipas, mediante un esquema de operaciones encubiertas en el que presuntamente participaron autoridades de las aduanas y altos mandos de la Secretaría de Marina-Armada de México. Los hermanos Farías Laguna, figuras centrales de esta indagatoria, son identificados además como sobrinos políticos de Rafael Ojeda Durán, quien fungiera como secretario de Marina durante la gestión presidencial de Andrés Manuel López Obrador.
Con información de Infobae






