Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, se declaró no culpable de todos los cargos de narcotráfico y posesión de armas que le imputa la justicia estadounidense durante su primera audiencia ante la Corte Federal de Manhattan, en Nueva York.
El exmando policial y general retirado del Ejército mexicano compareció la tarde de este viernes 15 de mayo de 2026 asistido por una intérprete y representado por un abogado de oficio. Su comparecencia ocurre apenas unos días después de haberse entregado de manera voluntaria en la frontera de Arizona el pasado 11 de mayo, desde donde fue trasladado a territorio neoyorquino para enfrentar su proceso penal.
Gravedad de las acusaciones
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York le imputa tres cargos graves que, en conjunto, podrían derivar en una sentencia de cadena perpetua:
- Conspiración para importar narcóticos a gran escala hacia los Estados Unidos.
- Posesión de armamento de uso exclusivo.
- Conspiración para poseer armamento.
Red de complicidad institucional
Mérida Sánchez es una de las piezas clave dentro de una investigación formal que involucra a diez funcionarios y exfuncionarios públicos mexicanos. El expediente de las agencias de inteligencia norteamericanas señala que el aparato gubernamental y de seguridad en Sinaloa estuvo presuntamente coludido con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con la acusación formal, la estructura política vinculada al gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya —en la que también figuran el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y el senador morenista Enrique Inzunza—, habría aceptado sobornos multimillonarios y financiamiento electoral. A cambio de estos recursos, las autoridades supuestamente garantizaron impunidad operativa a la organización criminal, blindando sus rutas de trasiego y laboratorios de la acción de la justicia.





