El presidente de la Federación de Futbol de Irán (FFI), Mehdi Taj, solicitó a la FIFA garantías específicas para asegurar la participación de su selección en la Copa Mundial 2026. La petición se centra en obtener un compromiso de “respeto absoluto” hacia la delegación iraní por parte de los países anfitriones, especialmente en lo que respecta a sus instituciones oficiales y militares.
Taj condicionó la asistencia del equipo a que no se produzcan incidentes o insultos dirigidos a los integrantes de la federación vinculados a la Guardia Revolucionaria, organización designada como terrorista por Estados Unidos y Canadá. El dirigente advirtió que, ante cualquier falta de respeto en los puntos de control migratorio o sedes, la selección podría retirarse de la competición y regresar a su país.
Esta postura surge tras un incidente en abril, donde Taj abandonó el Congreso de la FIFA en Toronto denunciando maltratos en el área de migración; no obstante, reportes locales indicaron que fue deportado debido a sus antecedentes militares. Al respecto, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, aclaró que se autorizará la entrada a los futbolistas para sus encuentros en California y Seattle, pero se restringirá el acceso a personal técnico con nexos directos a grupos militares sancionados por Washington.
Pese a que Irán y Estados Unidos mantienen un conflicto bélico actualmente bajo tregua, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ratificó que la participación iraní sigue en pie bajo el principio de unidad global a través del deporte. Irán se encuentra ubicado en el Grupo G de la competencia, junto a Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto.



