Rubén Rocha Moya solicitó licencia formal al cargo de gobernador de Sinaloa tras las acusaciones presentadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. En un mensaje dirigido a los medios, el mandatario estatal calificó los señalamientos en su contra como falsos y dolosos.
La acusación estadounidense vincula a Rocha Moya y a otros nueve funcionarios de alto nivel, entre ellos el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y el senador Enrique Inzunza Cázarez, con delitos de narcotráfico y posesión de armas. Según el documento judicial, los implicados habrían facilitado información y protección operativa a una facción del Cártel de Sinaloa a cambio de sobornos.
Por su parte, la Fiscalía General de la República (FGR) informó que solicitará a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) las pruebas, documentos e informes en los que se basan los cargos. Raúl Jiménez Vázquez, titular de la Fiscalía Especializada de Control Competencial, precisó que, tras el análisis inicial de la petición de Estados Unidos, no se han encontrado fundamentos ni evidencias que justifiquen una detención provisional de carácter urgente.
La FGR determinó que no existen pruebas anexas que acrediten delitos de manera impostergable conforme a la legislación nacional, por lo que mantendrá las investigaciones bajo el marco del Estado de derecho antes de fijar una postura institucional definitiva.






