Este jueves llegó a su fin el cierre parcial de gobierno más prolongado en la historia de los Estados Unidos, luego de que la Cámara de Representantes aprobara el financiamiento para la mayor parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La medida fue tomada apenas unos días antes de que la falta de pagos a los trabajadores de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) pudiera provocar un nuevo caos en los aeropuertos.
El paquete de financiación, que había recibido la aprobación unánime del Senado semanas atrás, fue promulgado rápidamente por el presidente Donald Trump.
Puntos clave del acuerdo
Tras semanas de parálisis legislativa, ambos partidos lograron un consenso que cubre las operaciones de todo el Departamento de Seguridad Nacional, con dos excepciones significativas: el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza. Ante esto, la bancada republicana ha expresado su intención de gestionar el aumento de fondos para estas áreas específicas mediante una futura legislación partidista.
Un conflicto centrado en la política migratoria
El proyecto de ley se convirtió en un campo de batalla electoral debido a la política migratoria restrictiva impulsada por el presidente Trump. El cierre se prolongó debido a que los demócratas condicionaban sus votos a cambios significativos en las tácticas de aplicación de la ley, propuestas que fueron rechazadas por los republicanos, manteniendo el estancamiento hasta ahora.
La urgencia de la crisis aeroportuaria
La necesidad de una resolución inmediata se intensificó ante la situación de los agentes de la TSA. Al inicio del cierre de gobierno, numerosos agentes se reportaron enfermos como medida de protesta por la falta de sus salarios. Si bien a finales de marzo el presidente Trump ordenó cubrir los pagos de seguridad aeroportuaria mediante fondos alternativos, la Casa Blanca advirtió al Congreso esta misma semana que dichos recursos estaban por agotarse.
De no haberse alcanzado este acuerdo, los agentes de la TSA y otros trabajadores federales habrían dejado de percibir su sueldo a partir de mayo, lo que, según las advertencias, habría sumido a los aeropuertos en un caos similar al que se vivió a principios de este año.
Con información de Bloomberg






