La organización internacional Oceana ha señalado que, aunque la admisión de responsabilidad por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la separación de tres funcionarios son medidas necesarias, resultan “insuficientes” ante la magnitud del desastre ecológico registrado en el Golfo de México.
La organización ambientalista denunció que el ocultamiento inicial de información sobre el derrame constituye un “fallo institucional inaceptable” y advirtió que la transparencia debe ir acompañada de acciones concretas para evitar futuros siniestros.
Las fallas detrás de la crisis
La postura de Oceana surge tras el cambio de narrativa del Gobierno mexicano. Mientras que el 26 de marzo las autoridades negaban un daño ambiental severo y atribuían el problema a fuentes naturales o buques ilegales, el 17 de abril un grupo científico oficial confirmó la existencia del derrame de hidrocarburos proveniente de instalaciones de Pemex en la zona de Cantarell.
Por su parte, Pemex admitió que la fuga ocurrió el 8 de febrero en un oleoducto de 36 pulgadas y detalló irregularidades graves:
- Ocultamiento de datos: Se omitió reportar 350 metros cúbicos de agua oleosa recuperada.
- Retraso operativo: Hubo una demora de ocho días en el cierre de una válvula principal.
Críticas a la falta de transparencia
Uno de los puntos de mayor preocupación para Oceana es la ausencia de un cálculo confiable sobre el volumen exacto de hidrocarburo derramado. Según la organización, esta falta de datos impide dimensionar el daño real, planificar una remediación efectiva y establecer las compensaciones necesarias para las comunidades pesqueras afectadas.
“El Golfo de México no puede seguir siendo una zona de sacrificio. Cada derrame que se oculta, cada comunidad que no es informada, cada ecosistema que se destruye es una evidencia más de que este modelo basado en hidrocarburos está agotado”, sentenció Oceana.
Exigencias de Oceana
Ante el avance de las investigaciones por parte de la Fiscalía General de la República (FGR) y el órgano interno de control, la organización exigió:
- Investigaciones independientes: Procesos exhaustivos sobre los daños ecológicos y sociales.
- Reparación integral: Acciones concretas para restaurar los ecosistemas afectados.
- Compensación justa: Apoyo económico para las comunidades que dependen del mar.
- Cambio de modelo: Un viraje de fondo en la política energética que deje de priorizar un modelo de hidrocarburos que, a juicio de la organización, representa un riesgo constante, recordando que incluso desastres previos, como el de Deepwater Horizon, mantienen impactos vigentes en la región.
Con información de EFE





