Las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra el papa León XIV, sumadas a la difusión de una imagen donde el mandatario aparece personificando a Jesucristo, han provocado una ola de rechazo entre líderes religiosos y figuras políticas. La controversia surge tras las críticas de Trump al pontífice, a quien calificó de “débil contra el crimen” y “terrible en política exterior” por sus posturas sobre los conflictos en Irán y Venezuela.
El arzobispo Paul Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de EE. UU., lamentó el uso de lenguaje despectivo hacia el Santo Padre, recordando que el papa no es un rival político, sino el Vicario de Cristo. En el mismo sentido, el sacerdote jesuita James Martin calificó los ataques de “anticristianos” y reflejo de una “miseria moral”. Incluso figuras alineadas con el sector conservador, como Isabel Brown y Michael Knowles, expresaron su rechazo, calificando la publicación de inaceptable y sugiriendo su eliminación por el bienestar espiritual y político del mandatario.
La imagen de la controversia y la respuesta de Trump
La indignación escaló tras la publicación de una imagen, aparentemente generada por inteligencia artificial, en la que se muestra a Trump encarnando la figura de Jesús mientras parece sanar a un enfermo. Críticos como la excongresista Marjorie Taylor Greene denunciaron el acto como un intento de suplantación de la figura mesiánica, ocurriendo además en el marco de la Pascua ortodoxa.
Ante la presión mediática y religiosa, el presidente Trump eliminó la imagen de sus redes sociales este lunes 14 de abril. Sin embargo, se negó a ofrecer una disculpa oficial al papa León XIV. Trump justificó la publicación alegando que interpretó la imagen como una representación suya en el papel de un médico realizando labores humanitarias similares a las de la Cruz Roja, e instó nuevamente al pontífice a “dejar de complacer a la izquierda radical”.





