La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció este lunes que su administración trabaja de la mano con el gobierno de Cuba para reactivar los envíos de petróleo a la isla. Esta decisión surge en un contexto de alta tensión diplomática, debido a las sanciones y el bloqueo petrolero mantenido por la administración de Donald Trump en Estados Unidos.
Durante su conferencia “mañanera”, la mandataria fue enfática al señalar que México actuará bajo sus propios acuerdos y principios de política exterior. “México tiene todo el derecho de enviar combustible, sea por razones humanitarias o comerciales”, afirmó, aclarando que se busca evitar afectaciones arancelarias para el país mientras se mantiene el apoyo a la nación caribeña.
Ayuda humanitaria y acuerdos comerciales de décadas
Ante los reportes de una supuesta “flexibilización” del bloqueo por parte de Washington —que ha mantenido a Cuba con una severa crisis de combustibles por tres meses—, Sheinbaum explicó que la relación con la isla se divide en dos vertientes estratégicas:
- Acuerdos Comerciales: México mantiene convenios de intercambio con Cuba desde hace décadas, los cuales incluyen el suministro energético como parte de una relación bilateral sólida.
- Ayuda Humanitaria: Independientemente del comercio, México continuará enviando alimentos y apoyos básicos. De hecho, la presidenta confirmó que recientemente atracó en puertos cubanos un cuarto barco con bandera mexicana cargado de víveres.
“La postura de México es histórica: los únicos que pueden determinar su propio destino es el pueblo de Cuba. Los bloqueos comerciales dañan a los pueblos y esa posición no va a cambiar”, reiteró la jefa del Ejecutivo.
Donación personal: Sheinbaum se suma a la colecta ciudadana
Además de las acciones de Estado, la presidenta reveló que se sumó de manera individual a la iniciativa lanzada por diversas personalidades y organizaciones a través del diario La Jornada. La mandataria confirmó que ya realizó una donación económica personal a las cuentas abiertas para ayudar a la población cubana.
“Es una decisión personal, no tiene que ver con mi investidura como Presidenta”, puntualizó, separando su apoyo como ciudadana de las funciones institucionales de la Secretaría de Relaciones Exteriores.






