A partir de este jueves 12 de marzo, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), bajo la administración del Grupo Aeroportuario Marina, implementa operativos para restringir la operación de unidades de transporte por aplicación en la zona federal. Las acciones, ejecutadas por la Guardia Nacional, tienen como objetivo inhibir lo que las autoridades califican como “servicios irregulares” de transportación terrestre.
El almirante Juan José Padilla Olmos, director general del AICM, informó que la vigilancia se apoyará en cámaras con inteligencia artificial para identificar vehículos que ingresen de manera recurrente a las terminales. Según la administración del aeropuerto, estas medidas buscan garantizar la seguridad de los usuarios y cumplir con la normativa que rige las zonas federales, donde actualmente solo los taxis concesionados tienen permiso de operación.
Por su parte, representantes de los taxistas concesionados señalaron que su postura no es contra la competencia, sino contra el incumplimiento de las prestaciones y reglamentos que la ley exige para operar en aeropuertos. Advirtieron que, de no mantenerse estas restricciones, podrían extender bloqueos a otros aeropuertos del país, afectando la logística de eventos internacionales próximos.
En contraste, la plataforma Uber emitió un comunicado donde sostiene que estos operativos contravienen una suspensión definitiva dictada por el Juzgado Decimotercero de Distrito en Materia Administrativa en 2025 (amparo 1202/2025). La empresa advirtió que los funcionarios de la Guardia Nacional que impidan el libre tránsito o confisquen vehículos podrían enfrentar sanciones penales, incluyendo prisión e inhabilitación, conforme al artículo 262 de la Ley de Amparo.






