Lo que parecía ser la “fiesta del año” en Tabasco, con la presencia de estrellas como Belinda, J Balvin y Galilea Montijo, ha escalado a un escándalo de proporciones federales. Detrás de los reflectores se esconde una trama de presuntas amenazas, pagos simulados y un desfalco millonario a Pemex Exploración y Producción (PEP).
La amenaza: El “quiebre” de PIMEX
El centro de la polémica es Juan Carlos Guerrero, dueño de la empresa PIMEX (especializada en perforación hidráulica) y padre de la festejada. Según reveló el periodista Atzayaelh Torres, Guerrero habría presionado directamente a Octavio Barrera, director de PEP, bajo la amenaza de detener operaciones críticas por falta de pago.
Guerrero alegó un supuesto quiebre financiero de su empresa para exigir la liberación de recursos. Sin embargo, la solvencia mostrada en la fiesta de su hija —donde también desfilaron Pablo Montero, Xavi y Matute— contradice la narrativa de una empresa en crisis.
El “Modus Operandi”: Trabajo simulado y pagos millonarios
La investigación publicada en El Financiero señala que este evento no es un caso aislado, sino parte de un esquema de corrupción estructurado. El principal señalado como “artífice” de este saqueo es Marcos Torres Fuentes, subdirector de producción de PEP y padrino del evento.
El mecanismo, descrito como “trabajo hoy simulado y me pagas mañana”, habría permitido eludir durante años la vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Entre los hallazgos reportados se encuentran:
- Pagos simulados que superan los 30 millones de dólares.
- Estrategias de contratación para eludir auditorías en tiempo real.
- Red de convenios autorizados bajo sospecha de irregularidad.
¿Omisión o complicidad en la cúpula de Pemex?
El escándalo pone en la mira la gestión de Octavio Barrera. La opinión pública y analistas financieros cuestionan si el director de PEP simplemente ignoró las señales de alerta o si, por el contrario, autorizó los convenios que permitieron el flujo de efectivo hacia los organizadores de la fiesta.
“¿Acaso Octavio Barrera asistió al evento para coronar la obra maestra o se hizo de la vista gorda ante sospechas que hoy se confirman?”, cuestionó Torres en su columna. Hasta el momento, la paraestatal no ha emitido un comunicado oficial sobre los vínculos de sus altos mandos con este evento privado de alto perfil.






