El fútbol tal como lo conocemos está a punto de transformarse. En una decisión histórica tomada este sábado, la International Football Association Board (IFAB) aprobó una serie de cambios drásticos en el reglamento que se aplicarán en el próximo Mundial. Entre las novedades destaca el ajuste a la regla de tratamiento médico fuera del campo, una normativa que en 2024 provocó la furia de Lionel Messi.
“Con este tipo de regla, vamos en una mala dirección”, sentenció el astro argentino en aquel entonces, tras ser obligado a esperar dos minutos fuera de la cancha durante un partido de la MLS. Ahora, la IFAB le da la razón parcialmente al reducir y estandarizar este tiempo de espera, buscando un equilibrio entre la fluidez del juego y la integridad del atleta.
El VAR ahora entrará en los tiros de esquina
Uno de los cambios más disruptivos es la ampliación del alcance del VAR (Video Assistant Referee). Por primera vez, la tecnología podrá intervenir en situaciones que antes quedaban a criterio absoluto del árbitro central:
- Tiros de esquina: Se podrá anular un córner concedido incorrectamente, siempre que la revisión sea inmediata.
- Segundas tarjetas amarillas: El VAR podrá revisar si una segunda amonestación fue “claramente incorrecta” para evitar expulsiones injustas.
- Identidad equivocada: Corrección inmediata si el árbitro amonesta o expulsa al jugador incorrecto.
Cuentas regresivas: El fin de “hacer tiempo”
Para combatir las demoras tácticas, la IFAB implementará un “principio de cuenta regresiva” visual de cinco segundos para saques de banda y de meta. Si el jugador no pone el balón en juego:
- En un saque de banda, la posesión pasará al equipo rival.
- En un saque de meta, se castigará concediendo un tiro de esquina al equipo contrario.
Además, se adoptó la regla de sustitución cronometrada: cualquier jugador que tarde más de 10 segundos en abandonar el campo tras ver su número en el tablero, obligará a su sustituto a esperar un minuto adicional antes de ingresar.
El adiós a “cubrirse la boca”
En respuesta a incidentes recientes de presunto racismo —como el caso entre Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior—, la IFAB iniciará consultas para prohibir que los jugadores se cubran la boca al encarar a rivales o árbitros. El objetivo es permitir que las cámaras y los lectores de labios puedan identificar insultos o conductas antideportivas que hoy quedan impunes.
¿Por qué esto importa al aficionado?
Estas medidas buscan elevar el tiempo efectivo de juego. En la MLS, la regla de tratamiento fuera del campo redujo las interrupciones por lesiones de seis a solo 1.5 por partido. Para el espectador, esto significa menos cortes y un fútbol más dinámico, aunque para los jugadores implica una adaptación física y disciplinaria máxima de cara a la justa mundialista.






