La muerte del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, fue reportada por un alto funcionario israelí a la agencia Reuters, luego de un ataque contra su residencia este sábado. Medios israelíes, citando fuentes oficiales, también informaron que el ayatolá habría fallecido.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, declaró que existen “señales” de que el líder iraní “dejó de existir” tras la ofensiva. “El plan para destruir Israel ya no existe. Y aumentan las señales de que el tirano también dejó de existir”, afirmó en un mensaje transmitido la noche del sábado.
Un portavoz del Gobierno iraní dijo este sábado a la cadena británica BBC que no puede confirmar si el Líder Supremo Ali Jameneí sigue con vida, ni su paradero.
Jamenei, de 86 años, gobernaba Irán desde 1989 y como líder supremo concentraba la máxima autoridad sobre el gobierno, las fuerzas armadas y el poder judicial. Durante casi cuatro décadas consolidó la influencia regional de Irán y promovió el desarrollo nuclear, lo que generó preocupación internacional.
En los últimos años, el dirigente enfrentó múltiples crisis. En junio pasado se refugió tras ataques que mataron a altos mandos de la Guardia Revolucionaria y dañaron instalaciones estratégicas. Además, en enero fueron reprimidas masivas protestas internas en medio del impacto de las sanciones económicas.
La presunta muerte de Jamenei ocurre en un contexto de alta tensión regional, tras el debilitamiento de la influencia iraní desde los ataques de Hamás contra Israel en octubre de 2023 y la escalada militar entre Teherán, Israel y Estados Unidos.






