En un delicado equilibrio diplomático, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que el Gobierno Federal enviará esta semana ayuda humanitaria a Cuba. El cargamento, que incluye alimentos y enseres básicos, será transportado por la Secretaría de Marina, mientras se busca una solución política al suministro de combustible, frenado por las recientes amenazas de aranceles de Donald Trump.
El factor Trump: Petróleo por aranceles
La decisión ocurre en un momento de alta tensión con la Casa Blanca. Tras la advertencia del presidente estadounidense de castigar a los países que suministren crudo a la isla, México ha optado por la cautela. Sheinbaum confirmó que el tema del petróleo no fue tocado directamente con Trump, sino que ha sido delegado al canciller Juan Ramón de la Fuente y al secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio.
“Estamos resolviendo de manera diplomática todo lo que tenga que ver con el envío de petróleo por razones humanitarias”, afirmó la mandataria desde Sonora, confirmando que, por ahora, las exportaciones de crudo de Pemex hacia Cuba se encuentran bajo revisión contractual.
Cuba en crisis: La caída de los proveedores clave
La situación energética en la isla caribeña es crítica. Tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas y la posterior suspensión de envíos desde Venezuela (que aportaba 35,000 barriles diarios), Cuba quedó a merced de proveedores como Rusia y México.
La dependencia energética es absoluta para mantener sus obsoletas plantas termoeléctricas. Actualmente, el panorama de suministros se divide de la siguiente forma:
| Proveedor | Suministro diario (barriles) | Estatus actual |
| Venezuela | 35,000 | Suspendido |
| Rusia | 7,500 | Activo (bajo vigilancia de EE. UU.) |
| México (Pemex) | 5,500 | En negociación diplomática |
Riesgos para el T-MEC
El gobierno mexicano se maneja con cuidado para evitar que el apoyo a Cuba se convierta en un obstáculo en la renovación del T-MEC. Aunque México históricamente ha apoyado a la isla, la posibilidad de nuevos aranceles estadounidenses sobre las exportaciones mexicanas obliga a una estrategia de “ayuda humanitaria” (alimentos y medicinas) en lugar de energética, para reducir la fricción con Washington.





