El Mundial de Futbol 2026 no solo se jugará en las canchas de México, Estados Unidos y Canadá. La FIFA, en conjunto con organizaciones civiles como ECPAT y empresas del sector turístico, ha iniciado una ofensiva para combatir un rival silencioso pero devastador: la explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes (NNA).
Alianza global para proteger a la infancia
Con el partido inaugural en suelo mexicano, la presión por garantizar entornos seguros ha crecido. Norma Negrete, coordinadora nacional de ECPAT México, señaló que desde ahora se trabaja en integrar a gobiernos y empresas a una red de prevención. La estrategia une a hoteles, aerolíneas y autoridades para detectar posibles casos de trata de menores antes y durante la justa deportiva.
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la explotación sexual comercial es un delito que genera ganancias por 173 mil millones de dólares a nivel global. El continente americano es una zona crítica, pues concentra más de un tercio de estos ingresos ilícitos.
Protocolos de FIFA: Foco en las víctimas
Marie-Laure Lemineur, líder de Protección Infantil de la FIFA, advirtió que si bien este problema es preexistente en los tres países anfitriones, el flujo masivo de turistas durante el verano podría disparar los riesgos. Por ello, la Federación ha establecido tres pilares de acción:
- Prevención: Capacitación a personal acreditado y no acreditado.
- Respuesta inmediata: Protocolos de actuación si un menor es dañado.
- Enfoque en la víctima: Priorizar la integridad y acompañamiento de los afectados.
“Operamos con un enfoque centrado en la víctima; estamos preparados para responder si se informa que un menor ha sido dañado”, afirmó Lemineur.
El panorama en México y la IP
A diferencia de Canadá y Estados Unidos, que cuentan con sistemas de vigilancia portuaria y protocolos federales robustos, México enfrenta un reto de datos. Actualmente, el país carece de cifras unificadas debido a que no todas las entidades reportan el delito con transparencia. Sin embargo, el Gobierno de la Ciudad de México ya se ha sumado a las campañas de combate a la trata.
En el sector privado, empresas mexicanas como Volaris llevan la delantera. Ximena Fuentes, directora de sustentabilidad de la aerolínea, reveló que gracias a sus protocolos con ECPAT han identificado 200 casos sospechosos, de los cuales 26 fueron positivos para trata de menores, demostrando que la denuncia ciudadana y empresarial es la herramienta más efectiva.






