Los gobiernos de El Salvador y Costa Rica firmaron este jueves un convenio de cooperación en materia de seguridad denominado “Escudo de las Américas”, con el objetivo de enfrentar de manera conjunta las amenazas del crimen organizado y el terrorismo.
El acuerdo fue suscrito durante la visita oficial del presidente costarricense Rodrigo Chaves a San Salvador, en un encuentro bilateral con el mandatario salvadoreño Nayib Bukele, centrado en el intercambio de experiencias sobre políticas de seguridad y control del delito.
Costa Rica, que ha experimentado un aumento en los índices de violencia vinculada al narcotráfico y bandas criminales, busca analizar y adaptar elementos del modelo aplicado por El Salvador en los últimos años.
Como parte de su agenda, Chaves tiene previsto visitar el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), complejo penitenciario destinado a recluir a pandilleros de alta peligrosidad. Bukele, por su parte, destacó que la mejora en los índices de seguridad de su país ha sido producto de un proceso con reformas legales, operativos y apoyo institucional.
Desde la implementación del régimen de excepción en 2022, tras una ola de homicidios atribuida a pandillas, las autoridades salvadoreñas reportaron más de 90.200 detenciones por vínculos con estructuras delictivas.
La medida permitió suspender derechos constitucionales como el acceso a un abogado o el derecho a conocer las razones de una detención, además de habilitar la intervención de comunicaciones sin orden judicial. Datos oficiales indican que en 2024 se registraron 114 homicidios en todo el país. Sin embargo, organismos de derechos humanos advierten sobre detenciones arbitrarias y señalan que hasta 25.000 personas podrían estar encarceladas sin pruebas suficientes.






