A un día de la elección presidencial en Honduras, el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre un posible indulto al exmandatario hondureño Juan Orlando Hernández y su respaldo al candidato Nasry “Tito” Asfura del Partido Nacional desplazaron el enfoque de la contienda. Hernández, del mismo partido que Asfura, fue condenado en Estados Unidos a 45 años de prisión por delitos relacionados con narcotráfico.
Las declaraciones de Trump provocaron diversas reacciones en el país centroamericano, donde el proceso electoral ya estaba marcado por tensiones y desconfianza hacia los principales aspirantes.
El apoyo al candidato conservador Asfura fue directo, pero la inclusión de Hernández en el mensaje generó incertidumbre. La imagen del expresidente hondureño fue recordada ampliamente en medios locales durante su juicio en Nueva York, lo que podría influir tanto positiva como negativamente en los votantes del Partido Nacional.
rump también desestimó a los otros dos principales contendientes: Rixi Moncada, del Partido Libertad y Refundación, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal. Ambos habían señalado posibles irregularidades en el proceso electoral.
En Tegucigalpa, los ciudadanos debatían sobre el posible impacto de las declaraciones del mandatario estadounidense. Algunos consideraron que el respaldo podría beneficiar a Asfura, mientras otros lo interpretaron como una interferencia.
Un vendedor entrevistado destacó las obras de infraestructura realizadas por el exalcalde capitalino, mientras una enfermera consideró que el apoyo de Trump era motivo de alerta y defendió que las decisiones políticas deben tomarse internamente. Especialistas señalaron que, pese a la polémica, el comportamiento del electorado ya estaría mayormente definido previo a la votación.






